La vida es para divertirse
y
sino
hay que
cerrar los ojos para siempre.
Eso pienso
cuando veo a la Pepita
durmiendo cerca mío.
Mientras
resuelvo actividades
-me abruman-
Ella
completamente desplegada
dispuesta a recibir
todas las caricias
de este mundo
a estirarse
y reacomodarse
cada vez.
Suerte
que puedo acariciarla
y olvidarme de todo
por un instante.
todas las caricias
de este mundo
a estirarse
y reacomodarse
cada vez.
Suerte
que puedo acariciarla
y olvidarme de todo
por un instante.